Con más de 100 años de antigüedad, es uno de los mayores tesoros del Parque Natural de Bertiz

El jardín de Bértiz, con más de 100 años de antigüedad, es quizá el mayor tesoro del Parque Natural. Está conformado por un bello entramado de caminos y senderos sinuosos rodeado de grandes árboles de muy diversos tipos,setos, arbustos y mazizos florales; existe una nutrida representación de especies autóctonas así como gran cantidad de plantas exóticas. Destacan por su porte o bien su rareza los liquidámbares, tejos, hibas, ciprés de los pantanos, cefalotejo, secuoyas, cedros, gynckos, limoneros, camelias, azaleas, hortensias, glicinas, bambúes…

Además de su riqueza botánica sobresale por la calidad de sus entornos paisajísticos que crean peculiares ambientes, conseguidos gracias a la existencia de varios estanques, pequeños puentes, glorietas, y otros elementos de gran belleza como el mirador y la capilla, joyas del Art Nouveau, que dan a este conjunto una referencia de belleza exclusiva de los años de cambio entre los siglos XIX y el XX.

Descubre sus rincones únicos

Este cenador de inspiración romántica, tiene la planta de un polígono de doce lados cerrado por celosías metálicas con una trama en forma romboidal. Tiene una puerta de acceso y otra de salida, así como dos ventanas para asomarse al exterior. Originalmente, en el entramado de las celosías, existían ocho cristales romboidales de color que permitían a la familia Ciga-Fernández observar el paisaje en diferentes tonalidades.

Especie originaria del sudeste americano que vive en zonas pantanosas; es por ello que sobresalen sus raíces al exterior con unas estructuras que le permiten respirar, llamadas “neumatóforos”. Aún tratándose de una conífera, es de hoja caduca como el alerce. Adquiere unas tonalidades primaverales y otoñales
espectaculares que le han valido su utilización como especie ornamental.

En esta área se encuentra el Palacio de Bertiz, el Centro de Interpretación de la Naturaleza y la Cochera. En la parte trasera del Centro de Interpretación de la Naturaleza, se encuentra la imponente huerta que disponía el Palacio. El Palacio de Bertiz. Existen referencias del Señorío de Bertiz desde finales del siglo XIV.
Su Palacio era de cabo de armería; es decir, propiedad de uno de los linajes más antiguos e influyentes de la nobleza Navarra. El Palacio actual, data de los siglos XVII-XVIII, es de sección rectangular, de tres plantas, con numerosos balcones de hierro forjado, tejado a cuatro aguas con un gran alero doble tallado
y una linterna central para iluminar las escaleras. Aunque no tiene escudo de armas visible en la fachada, sí lo muestra en el pendolón que cuelga del centro de la bóveda interior central del tejado. El escudo de Bertiz muestra en campo de azur, unas ondas de agua de plata sobre las que hay una lamia/sirena de plata con un peine y un espejo de oro en cada una de las manos.

Es el resultado de la reforma de la antigua ermita que existía en el Señorío. Su transformación al estilo modernista de la época, finalizó en el año 1908. Dispone de una marquesina exterior decorada con azulejos que representan unos paisajes idílicos. Llaman la atención los trabajos de forja y una extraordinaria vidriera que fue encargada a los entonces afamados hermanos Maumejean.

Una construcción singular de Bertiz sobre el río Baztan y frente al pueblo de Oronoz- Mugaire. Se trata de un mirador de tres niveles de aspecto oriental con cubierta de escamas cerámicas vidriadas muy singular de los jardines de la época. Es una construcción en hormigón armado que fue diseñada y construida dentro de la obra de ampliación de este Jardín a primeros del siglo XX.

Son los árboles más antiguos del Jardín. Es una especie autóctona y singular en la mitología del País. Árbol muy longevo, su madera es dura y compacta, apreciada en tornería y ebanistería. En los bosques aparece puntualmente en pequeños grupos, siendo común su utilización en jardinería por la buena adaptación a la poda. Es una planta tóxica en todas sus partes, con excepción del arilo rojo que rodea a la semilla.

Árbol procedente de China y Japón, muy resistente al frío y a la sequía, muy longevo, que fue introducido en jardines de Europa desde principios del siglo XVIII. Sus hojas en forma de abanico tienen una forma original. Se considera un fósil viviente que data de la era Mesozoica, donde seguramente sus hojas y brotes fueron alimento de alguno de los grandes dinosaurios herbívoros que poblaron nuestro planeta. Ha sido cultivado en cementerios y templos de China y Japón, donde es considerada una planta sagrada.

Situado entre la zona del Palacio y el lago. Es un camino sinuoso, bordeado a un lado por setos bajos que albergan los hipéricos y la flor de temporada que se planta cada año. Constituye el paseo colorido en primavera y verano, pues además, las azaleas y rododendros nos regalan sus intensas floraciones de tonalidades rosas y lilas.

Pérgola: Destaca el detalle de construcción de toda la estructura y la barandilla de hormigón imitando a la madera. Estos elementos son relevantes por su originalidad, ya que en el Modernismo estas construcciones eran totalmente artesanales y únicas. Está inspirada en un estilo romántico y proporciona
una vista panorámica amplia sobre el lago y la cascada.


Lago: Es el núcleo central del Jardín, con forma de ocho asimétrico. En la parte más al norte, se observa una cascada artificial de caprichosas formas que emana su agua al lago y posteriormente se convierte en un río que fluye bajo un pequeño puente y se pierde entre la vegetación. El diseño del lago crea ambientes de contemplación, marcados por el sosiego de la vegetación y por el reflejo de la luz y la tranquilidad que imprime el sonido del agua de la cascada al caer.

Los bambúes naturalmente están distribuidos por todos los continentes menos Europa. El bambú además de una raíz, dispone de unos tallos subterráneos que se llaman rizomas desde donde brotan las nuevas cañas. Las cañas están divididas en nudos, de los que salen las ramas. Las cañas de bambú, crecen rápidamente en altura en 2-4 meses y lo hacen de forma telescópica alargándose progresivamente los entrenudos de la caña hasta alcanzar el tamaño definitivo. El bambú verde tiene unos tallos rectilíneos de color verde oscuro brillante. Es una especie utilizada en jardinería para realizar pantallas solares y cercos.

El liquidámbar es uno de los árboles más bonitos y representativos del otoño en el Jardín. De origen norteamericano, los ejemplares plantados por la familia Ciga-Fernández poseen unos potentes fustes y portes esbeltos de gran belleza. Es especialmente llamativo por su coloración otoñal, que va desde las tonalidades amarillentas y anaranjadas hasta intensos rojizos y granates. El liquidámbar es conocido porque de su corteza se obtiene un aceite llamado estoraque con diversos usos medicinales. Su hoja constituye el logo del Parque Natural de Bertiz.

Especie de origen oriental que forma un bosquete de cañas negras. El crecimiento y las dimensiones de esta especie son menores que las del bambú verde. Las cañas
nacidas cada mes de junio, son de color verde y se vuelven negras al final del otoño. Los usos de los bambúes son muy variados, desde la alimentación, la  construcción, la medicina, la industria textil y la fabricación de papel, siendo hasta un elemento fijador y conservador de la tierra frente a la erosión.

Es originaria del centro sur de Sierra Nevada en el estado norteamericano de California. Común en jardines de Europa, se introdujo por primera vez a mediados del siglo XVIII. La secuoya roja es una especie de crecimiento lento y muy longeva; se considera la especie que alberga los árboles más grandes del mundo, con dimensiones que pueden alcanzar los 85 m de altura y los 11 m de diámetro.

Árbol procedente de los montes húmedos del Japón situados entre 400 y 2.000 m de altitud en las islas de Honshu, Kyoshu y Shikoku. Se introdujo por primera vez en Europa en 1853, utilizándose en la actualidad en jardinería especialmente en áreas húmedas. De crecimiento muy lento, tiene un porte piramidal con ramas que salen desde el suelo.

Antiguamente, el Jardín Histórico-Artístico de Bertiz, tenía varios paseos en forma de avenida. Éste era y sigue siendo el paseo de los tilos. Es una especie muy utilizada por la sombra que crean sus copas así como por el aroma a tila que nos brindan sus flores en junio.

Bertiz te sorprenderá

El sueño de los Ciga hecho realidad

Su riqueza botánica, paisajística y patrimonial convirtieron el jardín en una joya referencia de belleza exclusiva de los años de cambio entre los siglos XIX y el XX, referencia que sigue vigente ahora el siglo XXI.

El refugio del arte

El palacio dispone de salas de exposiciones donde podemos disfrutar del arte en un marco incomparable

Descubre el valor patrimonial del jardín

Las vidrieras del palacio y la marquesina de la capilla son un valioso legado recientemente restaurado.

Conoce el valor natural del parque

Un lugar donde donde comprender de manera amena y sencilla la conservación, la estructura y el funcionamiento de los ecosistemas del Parque Natural y de otros espacios naturales de interés.

Otra forma de trabajar

Salas de reuniones totalmente equipadas para una reunión de trabajo o evento familiar.

Conoce el Jardín Botánico

Más de 120 especies de todo el mundo conviven gracias a un microclima suave de climas templados y subtropical.

Bertizko Jaurerria Natur Parkea
Parque Natural Señorío de Bertiz

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