Un lugar en los valles cantábricos de Navarra
Los Valles Cantábricos se caracterizan por su clima de tipo atlántico, con abundantes lluvias y temperaturas suaves, sin oscilaciones extremas. Ello determina un paisaje muy particular, con frondosos bosques caducifolios, regatas y frecuentes nieblas, entre los que se intercalan pastos y cultivos salpicados de la hermosa arquitectura tradicional. En esta comarca está enclavado el «Señorío de Bértiz», el valle que ostenta el mayor grado de naturalidad y todos los elementos naturales de los bosques atlánticos de la zona.
El Valle de Bértiz se encuentra enmarcado en la Cuenca del Baztán-Bidasoa, y por tanto es representativo de los Valles Cantábricos de Navarra, que muestran modos de vida propios y costumbres singulares. Es el resultado de tradiciones y costumbres arraigadas desde tiempos inmemoriales que han condicionado el nacimiento y la propia personalidad de Bértiz, que no se entendería, finalmente, sin los pueblos y las gentes de su entorno, el llamado «País del Bidasoa«.
Población
Las poblaciones de mayor entidad se asientan en los fondos de los valles principales y lugares de menor pendiente y en los valles secundarios se localizan multitud de caseríos o viviendas aisladas. |
Cultura
Tradiciones y artesanía singulares, una arquitectura característica, deporte rural, gastronomía… valores propios de esta tierra milenaria que ha sabido evolucionar sin perder su esencia. |
Economía
La cuenca del Baztán-Bidasoa cuenta con una economía diversificada que mantiene su arraigo en el caserío con una actividad económica que combina la práctica de la agricultura y ganadería con la implantación de un tejido industrial y del turismo. |
Ríos y pesca
![]() Desde el siglo XII, en la villa de Etxalar , se pone en práctica durante el otoño un antiguo método para la caza de las palomas, torcaz y zurita. Éstas, como muchas otras especies migradoras, huyen del frío del norte de Europa para invernar en lugares más templados del sur. |
Caza
![]() La caza de la paloma en Etxalar es una tradición que data del siglo XII que se pone en práctica durante el otoño un antiguo método para la caza de esta especie migratoria que huye del frío del norte de Europa para invernar en lugares más templados del sur. |
Bosques
![]() El Cedro de Bértiz Cedrus libani A. Richard tiene unos 31 m. de altura y 5,02 m. de perímetro a la altura del pecho. Fue declarado monumento Natural por en el año 1991. |
Población

Las poblaciones de mayor entidad se asientan en los fondos de los valles principales y lugares de menor pendiente y en los valles secundarios se localizan multitud de caseríos o viviendas aisladas. Destacan los municipios de Santesteban, Vera de Bidasoa, Lesaka, Sumbilla y Elizondo que acogen gran parte de los habitantes y de las actividades económicas.
De este modo la población sumamente dispersa, se agrupa en escasos núcleos muy próximos entre si, aunque mayoritariamente lo hace en caseríos formando pequeñas agrupaciones sin entidad administrativa.
Cultura

Tradiciones y artesanía singulares, una arquitectura característica, deporte rural, gastronomía… valores propios de esta tierra milenaria que ha sabido evolucionar sin perder su esencia.

Los recursos del entorno como la piedra y la madera son componentes básicos de la arquitectura, tanto en los caseríos, como en las casas nobles y palaciadas. Estas aparecen adornadas por blasones que indican el origen noble de las familias que las fundaron.
La gran superficie de la casa suele estar repartida en tres plantas, acogiendo, en algunos casos, a mas de una generación familiar. La arenisca roja del Baztan, un material muy utilizado en la arquitectura, proporciona solidez y singularidad a edificios de carácter histórico y casas en general. La persistente lluvia obliga a cubrir los edificios con amplios y sólidos tejados a dos aguas. Numerosos edificios históricos forman parte del paisaje urbano en las zonas de los valles cantábricos. Iglesias, valles, palacios y casas consistoriales, son el testimonio vivo de un noble pasado. Numerosos puentes cruzan el Bidasoa y sus regatas a su paso por las poblaciones. A partir de ellos se ha producido la prolongación de los barrios urbanos, dando lugar a los denominados barrios puente.
Diversas celebraciones tradicionales cuyo origen se pierde en la noche de los tiempos, se han mantenido por las gentes de estos valles. Poblaciones como Ituren y Zubieta, celebran el carnaval a finales de enero o principios de febrero, donde los zanpantzar, adornados con multicolores gorros, pellizas y cencerros colgados de su cintura, recorren las calles rememorando esta ancestral celebración ante el asombro de los visitantes.
En Arizcun el carnaval es protagonizado por la figura del hartza, oso encadenado que recorre la población acompañado por un cortejo nupcial. El Urteberri, cantado por los niños del valle de Baztan para pedir el aguinaldo, se celebra el 1 de enero. El Olentzero signo de los antiguos carboneros, abandona la montaña para bajar a los pueblos el día de nochebuena.
Diversas localidades conservan danzas propias representadas con motivo de las fiestas patronales. En Elizondo se bailan las mutildanzas en las fiestas del 25 de julio a son de txistus y tamboriles. Durante las fiestas patronales los dantzaris de Lesaka bailan a ambos lados del rio Onil, simbolizando la hermandad de los barrios separados por el cauce.
La artesanía se basa en elementos que forman parte de lo cotidiano. Destacan los utensilios de madera como aperos de labranza y útiles para manipular la leche y sus derivados. La madera de boj se emplea en la fabricación de utensilios de cocina. El tallado de la piedra, la cestería del castaño, la forja y fabricación de cencerros completan el conjunto de elementos artesanales propios de la zona.

El esparcimiento y el ocio forman parte importante de las tradiciones de la zona. La pelota vasca en sus diferentes modalidades es el deporte mas extendido y casi todas las poblaciones disponen de frontón para su práctica. El corte de troncos practicado por aizkolaris y el levantamiento de piedras que realizan los harrijasotzailes, son otras de las modalidades deportivas autóctonas.
Los productos naturales de la tierra dan lugar a una suculenta cocina tradicional abundante en carnes, verduras y pescados. La carne de vacuno, el cordero, palomas, truchas y salmones se complementan con alubias rojas, hongos y hortalizas diversas.
La carne de ternera con hongos y el salmón del Bidasoa, son dos de los platos más apreciados de estos valles. No podían faltar los postres, entre los cuales ocupan lugar destacado los derivados de la leche como la cuajada. Otros no menos sabrosos son los canutillos de Sumbilla y los piperropiles.
Economía

La cuenca del Baztán-Bidasoa cuenta con una economía diversificada que mantiene su arraigo en el caserío con una actividad económica que combina la práctica de la agricultura y ganadería con la implantación de un tejido industrial estable además del importante impulso de la actividad turística en toda la zona.

El caserío es la unidad familiar de explotación tradicional agrícola-ganadera compuesta por la vivienda, los cultivos, los prados y las bordas que la rodean. Los limites de las propiedades están marcados por los retazos de bosquetes, constituyendo un entramado de setos que da diversidad al paisaje y tiene gran importancia ecológica.

El poli-cultivo atlántico es el modelo de agricultura dominante. Consiste en la producción de maíz, patata, alubias, remolacha forrajera y nabo en rotación en los mismos campos. Esta práctica se complementa con pequeñas huertas para el consumo domestico de los caseríos. Ciertas especies exóticas como el kiwi, han encontrado en estos valles húmedos y de temperaturas suaves un lugar idóneo para su cultivo.
La cabaña ganadera de los valles cantábricos está constituida por ganado ovino, vacuno y porcino. El vacuno se orienta a la producción de carne, siendo la raza pirenaica la propia de estas zonas. El ganado ovino está representado por la oveja lacha, nombre que proviene del carácter basto de su lana, perfectamente adaptada a la persistente lluvia. Es una raza muy montaraz e independiente que en la explotación extensiva, adapta su ciclo de producción al de los pastos.
Si bien producen corderos lechales de gran calidad, las lachas están especializadas en la producción lechera orientada a la elaboración de sabrosos quesos. Cada oveja produce unos 250 litros al año y para elaborar un kilo de queso se precisan unos 6 litros de leche.

La actividad industrial tiene un gran peso en la vida económica de estos valles. Predomina la industria del metal que proporciona más de la mitad de los empleos de este sector destacando la fabricación de herramientas.

Casi todas las poblaciones poseen hoteles y restaurantes en donde es posible degustar la cocina tradicional, basada en productos naturales de reconocida fama.
El visitante que desee disfrutar de un ambiente familiar tradicional en contacto con el mundo rural dispone en estos valles de una amplia red de casas rurales.
Las características físicas del territorio han condicionado la ubicación de las comunicaciones que en general, discurren paralelas a ríos y regatas. Algunas de estas comunicaciones históricas se utilizan hoy como sendas y paseos que facilitan el contacto con la naturaleza.
Ríos y Pesca

El territorio navarro de la vertiente Cantábrica es drenado mayoritariamente por el río Bidasoa. El Urumea, el Leizaran y el Araxes vierten al Cantábrico atravesando Guipúzcoa, mientras que el Nivelle y la Nive lo hacen a través de Francia. Todos ellos poseen numerosas regatas tributarias que contribuyen a incrementar su caudal.
La proximidad al mar de las montañas favorece el corto recorrido y las fuertes pendientes de los ríos y regatas que forman la cuenca del Bidasoa. Se caracterizan por transportar elevados caudales como consecuencia de la alta precipitación de la zona. Su régimen fluvial es de gran regularidad sin sorprendentes crecidas ni fuertes estiajes. Él más caudaloso de los ríos Navarros que vierten al Cantábrico nace en Errazu y desciende por el Valle de Baztan donde se le llama río Baztan hasta que en Oronoz-Mugaire toma el nombre de rio Bidasoa hasta su desembocadura por Fuenterrabia.

En los distintos tramos del río abundan diferentes especies de peces. Cerca de la desembocadura aparecen la platija y el sabalo, también el reo y la anguila, llegando esta última en sus migraciones hasta las regatas. Aguas arriba abunda la apreciada trucha pero sin duda la especie piscícola más apreciada y emblemática del Bidasoa es el salmón. Los salmones suelen alcanzar una longitud de 90 a 100 centímetros y un peso de 9 a 13 kilos, pero se han capturado ejemplares machos de 120 centímetros y 30 kilos de peso.
La hembra del salmón realiza un gran esfuerzo para remontar el río y efectuar el desove (una hembra de 10 kilos de peso, puede llevar consigo hasta 22.000 huevos). Para realizar la puesta, la hembra excava un hoyo, pudiendo remover hasta un metro cúbico de grava mientras el macho defiende la zona de posibles depredadores.
En épocas pasadas la pesca del salmón fue un recurso económico de importancia para las poblaciones de la regata del Bidasoa, que aprovechaban la subida de los salmones desde el mar, para realizar numerosas capturas.
Los obstáculos que dificultan la migración como presas y centrales eléctricas junto con la contaminación, vertidos urbanos e industriales y el furtivismo han causado una notable disminución del numero de capturas. El Gobierno de Navarra intenta recuperar la importancia que el salmón tuvo en la cuenca del Bidasoa mediante las repoblaciones con salmones criados a partir de huevos de ejemplares del propio rio, o la Orden Foral de las vedas que delimita los periodos de captura, las dimensiones minimas y establece la caña como único arte autorizado.
Caza

Desde el siglo XII, en la villa de Etxalar , se pone en práctica durante el otoño un antiguo método para la caza de las palomas, torcaz y zurita. Éstas, como muchas otras especies migradoras, huyen del frío del norte de Europa para invernar en lugares más templados del sur.
Estos movimientos migratorios naturales son conocidos y usados desde antaño por los habitantes de Etxalar, que aprovechan el paso por los collados de sus montes para capturar los bandos de palomas. El método consiste en emplear a su favor una táctica defensiva utilizada por las palomas ante la presencia de rapaces: el bando desciende en picado para atravesar los collados al nivel de las copas de los árboles donde las rapaces no pueden seguirlas. Numerosas torres elevadas acogen a los vigías que avisan de la llegada de los bandos. Al acercarse un bando, son lanzadas al aire unas paletas de madera blanqueadas con cal, que en su planear simulan el vuelo de una rapaz. Las palomas en su veloz descenso, caen en las redes que previamente se han dispuesto entre los árboles. Este sistema de captura ancestral, no perjudica de modo sensible al tamaño de las poblaciones de palomas que atraviesan el Pirineo, ya que el numero de ejemplares capturados, raramente supera el millar.
Bosques
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Las distintas formaciones vegetales se distribuyen en función de la altitud. Los pastizales ocupan rasos supra-forestales y laderas de montañas alternando con brezales y helechales, siendo utilizados por ovejas lachas, caballos y vacas en régimen extensivo.El marojo se presenta en la media ladera, sobre suelos arenosos y expuestos al sol, de gran sequedad, condiciones en las que no pueden vivir ni el haya, ni el roble común.Por debajo de los pastizales, sobre todo tipo de suelos, pendientes y orientaciones, el paisaje queda tapizado por el hayedo. En algunos casos y donde el bosque ha desaparecido proliferan los brezales y helechales.Los robledales de roble del país o pedunculado, se extienden por los fondos de valles y laderas medias y bajas. Con frecuencia éstos robledales han sido sustituidos por plantaciones de roble americano, castaño y pino de Monterrey.El intenso uso de las riberas en estos valles ha reducido la extensión de las alisedas y bosques de ribera en general, que en la actualidad, quedan reducidos a escasos bosquetes o líneas aisladas de alisos en los márgenes de los cursos fluviales. En los ensanchamientos de los valles y sustituyendo al bosque de ribera se disponen las poblaciones y alrededor de ellas se han establecido cultivos y prados de siega, separados por setos y bosquetes que acompañan a los caseríos.Las setas y las leñas son recursos naturales ligados al ambiente forestal de los valles Cantábricos, recursos que continúan explotándose como complemento a la economía rural.La existencia de pinares, hayedos y robledales favorece el crecimiento de variadas setas y hongos. La recolección, practica tradicional, está hoy regulada por ordenanzas municipales y por la Ley Foral 13/1990, de Protección y desarrollo del patrimonio forestal de Navarra.De las 3.000 especies de setas y hongos que se calcula que hay en Navarra, un gran número son comestibles con diferente valor gastronómico y muchas de ellas aparecen en los Valles Cantábricos. |

Bertizko Jaurerria Natur Parkea
Parque Natural Señorío de Bertiz
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